¿Veranito económico?

Algunos economistas sostienen que durante las elecciones la economía argentina atravesará un “veranito económico”.  A priori, parece una hipótesis un tanto audaz. Repasemos. La economía argentina está en “estanflación” desde 2012 y ningún elemento hace pensar que tal cosa se va a modificar este año. El sector privado formal no genera empleo hace 3 años. El desempleo, medido sin adulteraciones, supera holgadamente el 10%. La demanda de inversión (de riesgo) está virtualmente ausente, tanto nacional como extranjera. La tasa de inflación ronda el 25% anual, siendo la cuarta más alta del mundo. El tipo de cambio real sufre un fuerte atraso que induce el desplome de las exportaciones. La mayoría de las economías regionales está en una severa crisis debido principalmente a tal atraso cambiario (crisis que ya se manifestó electoralmente, por ejemplo, en Río Negro y Mendoza). Las cuentas públicas, que exhibían un superávit fiscal de 4% del PBI en 2006, hoy muestran un enorme déficit  fiscal, de 6% del PBI. La tasa de interés de libre de riesgo (Lebac) es cercana al 30% anual, y la tasa de los bonos soberanos en dólares alcanza el 10% anual, una de las más altas de mundo (Grecia, al borde del default, paga 7% en Euros). No existe ingreso de capitales a la Argentina hace años. Existe cepo cambiario en diversas formas (ahorro, importaciones, remesas de utilidades, etc.), un caso exótico en el mundo actual. El dólar paralelo no es considerado un activo financiero, sino un acto criminal (ilegal). Argentina es uno de los pocos casos exóticos en el mundo que mantiene una parte de su deuda en default, y el único que además está en desacato en los tribunales internacionales. El sistema energético está totalmente colapsado, debido a una década de falta de inversiones públicas. Muchas cadenas de valor están crisis debido a fallidas políticas públicas (carne, trigo, etc.) y/o factores exógenos (industria automotriz). Según la UCA, el 28,7% de la población vive en la pobreza. Según el INDEC, la mitad de la población gana menos de $6.000.

Qué veranito más frío!