El problema es argentino

juanit

Por Juan I Fernandez

La economía vive en estanflación desde hace 3 años y medio. Algunos economistas acusan a la “crisis internacional” (China, Brasil y algunos países del sur de Europa). Veamos. USA crece al 3%. Alemania crece al 3%. China desaceleró su crecimiento, lo que significa que crece al 5%. América Latina y el sudeste asiático crecen (en promedio), menos que el año pasado, pero crecen. La tasa de interés internacional (USA, Alemania) está cerca de 0%. Llamar a esto “crisis internacional” sería, cuanto menos, un exceso de lenguaje.
Existen dos canales de contagio, el real y el financiero. El canal financiero. En Argentina prácticamente no hubo ingreso de capitales en los últimos años (desde el bono a Chavez), debido a la intervención del INDEC (default estadístico), la estatización de las AFJP y el default de la deuda. Como ya no había ingreso de capitales, la caída de la bolsa china, ni el riesgo de “Grexit” pudo haber reducido algo que no existía. De hecho, en un mundo con tasa 0% Argentina toma (muy poca) deuda al 10% en dólares, una de las más altas del mundo (sic).
El canal real. Se da vía caída de las exportaciones (Inversión extranjera ya no había desde hace muchos años), que si bien vienen disminuyendo a buen ritmo, existe aún (un menor) superávit en la balanza comercial. Es decir, el sector externo ofrece dólares, no demanda (“crisis”?). La desaceleración China produjo una disminución del precio de las commodities, aunque igual tales precios son aún excelentes en términos históricos (a fines de los noventa Argentina vendía soja a u$s 150-200), pero no redujo las compras a la Argentina (soja). Y finalmente las exportaciones, que disminuyeron hacia el sur de Europa y Brasil (efectivamente en crisis), no se deben sólo a la menor demanda externa de estos países en recesión, sino también al fenomenal atraso cambiario argentino (inflación y política cambiaria), que ya se encuentra en un nivel similar al de la Convertibilidad (muy baja competitividad).
Es decir, no existe tal “crisis internacional” como un fenómeno global (como si existió, por ejemplo, en diciembre de 2008. También, el impacto de los países en crisis sobre Argentina se ha visto muy reducido en estos 3 años y medio, y de ningún modo alcanzaría para explicar una estanflación tan duradera. El problema es argentino