Blanqueo y pago a jubilados: las medidas que se vienen

Esta semana ingresará al Congreso Nacional el texto de la Ley de Sinceramiento Fiscal, más conocida como ley de blanqueo de capitales. El objetivo es que personas físicas y jurídicas puedan exteriorizar la tenencia de moneda nacional, extranjera y demás bienes ubicados en el país y en el exterior, por los períodos no prescriptos al 31 de diciembre de 2015, y que no han sido declarados con anterioridad. Si bien se llegó a especular con que el blanqueo alcance los u$s 70.000 millones, cálculos más conservadores estiman como viable un piso de u$s 20.000 millones.

En principio, las opciones para acceder al beneficio serán:

  • Presentar una declaración jurada detallando los otros bienes exteriorizados (inmuebles, inventarios, etc.). Allí se podrán blanquear fondos registrados en bancos a nombre del cónyuge y de los hijos del contribuyente que blanquea.
  • Transferir los fondos al país hacia una entidad financiera autorizada por el BCRA, en la cual se acredite el origen y legitimidad de los fondos conforme a las normas de prevención de lavado exigidas por la UIF.
  • Comprar un bono a 3 años (hasta el 30 de septiembre) intransferible y no negociable, a cupón cero.
  • Comprar un bono a 6 años a comprar hasta el 31 de diciembre, que en los primeros tres años tendrá un cupón cero y, pasado ese lapso, tendrá un interés del 5,5% anual.

 

En estos dos últimos casos, los títulos deberán permanecer en custodia en Caja de Valores hasta su vencimiento, para evitar así la especulación financiera en el corto plazo.

 

Otros puntos importantes son que no podrán acogerse empresas que hubieran sido contratistas del Estado en todos sus estamentos, que quedan excluidos quienes tienen determinación firme de deuda o condena judicial, y finalmente, que podrán incorporarse funcionarios y exfuncionarios.

 

Si bien por estas horas se están redondeando los detalles del proyecto, se espera que rijan alícuotas impositivas de entre el 5 y el 15% según el momento de adhesión y el tipo de bienes que se declaren: tenencia de moneda, bienes inmuebles, títulos públicos, obligaciones negociables, acciones o cuotas partes de sociedades.

 

Entre los beneficios se destaca la exención de los impuestos que hubiera correspondido pagar por los bienes blanqueados, siempre que al 31 de mayo de 2016 se haya cumplido con las presentaciones y pagos de Ganancias, Bienes Personales y Ganancia Mínima Presunta por los ejercicios cerrados hasta el 31 de diciembre de 2015.

 

El presidente Macri expresó que lo recaudado con esta medida, sumado al flujo de inversiones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del sistema previsional,  se destinará al saldo de las deudas con los jubilados. Se trata del “Programa de Reparación Histórica”, el cual incluye a cerca de 2,2 millones de pasivos entre los que se encuentran 40.000 con sentencia firme por juicios ya terminados y a la espera del pago por parte de la Anses, 300.000 con juicios en trámite en la Justicia y a la espera de una resolución, y 1,8 millones de jubilados que no hicieron juicio pero cobran por debajo de lo que les correspondería en caso de que se respetaran los criterios de las sentencias firmes de la Corte Suprema.

 

Más allá de la actualización del ingreso mensual, que rondará el 45%, el plan contempla un mecanismo de pago de los retroactivos, es decir, de los montos acumulados en el tiempo por las diferencias entre lo que debió haber cobrado el jubilado cada mes y lo que efectivamente cobró. El objetivo de la propuesta es poner los haberes en línea con lo ya dicho por la Corte Suprema en diferentes sentencias y, de esa manera, provocar una caída del stock de juicios y evitar que se inicien nuevos.

 

El timming para impulsar este nuevo blanqueo parece ser el correcto, ya que se trata de la última oportunidad que tienen los argentinos con bienes no declarados en el exterior de ponerse en regla, antes de que entre en vigencia el convenio de intercambio de información automática entre cerca de 50 países, algunos de ellos paraísos fiscales, del cual Argentina formará parte. La recomendación de la OCDE es impulsar una amnistía fiscal pero con alto costo, ya que el riesgo de quedar fuera del sistema a partir de 2018 será mucho mayor. De esta forma, se espera que prácticamente no quede lugar en el mundo donde guardar dinero en negro.