Argentina en busca de la felicidad financiera en una una semana para repensar estrategias

foto

Por Fernando Rezc

Cuando los especialistas dudan, quienes necesitan asesoramiento se aterran. Esto desemboca en frases como “la bolsa es una timba” y un grado de aversión al riesgo propio de una sociedad con una fuerte memoria de crisis recurrentes, que no duda en posicionarse en activos supuestamente menos riesgosos que otorgan una renta fija. Sin embargo, durante esta semana financiera la city porteña refleja que es posible repensar estrategias, si se entiende al mercado de valores en su trayectoria de largo plazo y se apuesta por compañias sólidas económica y financieramente.

La semana cierra al alza, totalizando en el mes una suba del MERVAL del 15,78% y coronando un semestre con una variación al alza del 25,77%. Luego de cierta incertidumbre generada por una perturbación externa de tipo política como el brexit, y otras no tanto, como la contración del 0,7%  del PBI argentino respecto del trimestre anterior que dió a conocer INDEC, aunque con un crecimiento interanual desestacionalizado del 0,5%.

Luego de la devaluación del 61,45% en su máximo pico y de las fuertes contracciones que genera el salto cambiario inicialmente y en general, a lo largo de la historia económica argentina, estos datos son excelentes en términos de perspectivas del inversor bursátil y de un posible repunte económico. Todo dependerá de una desaceleración inflacionaria que conoceremos por estos dias, para ratificar una marcha bursátil buena en lo que respecta a la evolución local.

Es decir, es la baja en la inflación la variable que determina una continua mejora en la city porteña, una baja de tasas por parte del BCRA que monitorea de cerca la expansión monetaria en cada licitación de Lebacs,  junto con un repunte económico que depende de la inversión real en activos físicos siempre que la inflación baje, y dado el ingreso de capitales. Esto es asi, porque la inflación impacta negativamente en el mercado de valores a través de una menor tasa de crecimiento económico. En caso de una no desaceleración inflacionaria, las acciones recuperarian su valor real pero en el largo plazo por un efecto de precios relativos y del poder de compra del ingreso, ya que los agentes económicos piensan en términos de bienes y activos a la hora de reasignar sus recursos monetarios.

Si la inflación no cede, seria recomendable la inversión en renta fija, sobre todo teniendo en cuenta la caida en el estimador de actividad industrial, caida a su vez acumulada en el año del 2,4% y en el acumulado en 2016 de la construcción del 10,3%. En especial se sugieren bonos dolarizados con las siguientes tasas de retorno: DICA (6,81%), AA26 (6,41%), AY24 (5,22%), que son activos con buenos niveles de montos negociados. Los volumenes para títulos públicos cayeron este mes, mas del 3% y registran una suba semestral del 33%.

Si por el contrario la inflación sigue una senda al menos en baja y cercana al           2-2,5%, es recomendable comprar acciones, al menos en buena proporción del total a invertir, siempre según el perfil de riesgo que quiera tomar el inversor. Teniendo en cuenta esto, es recomendable seguir acciones de buena semana que además cierran el mes con buenas variaciones al alza como GGAL (15,81%), BMA (27,39%) y FRAN (15,86%), además de tener buen volumen de operaciones. A su vez, el volumen para el total de las acciones, registra un incremento del orden del 50,5% mensual y de casi un 75% semestral ratificando que el mercado en su búsqueda de la felicidad financiera ha hablado: se espera una progresiva baja tanto de la tasa de inflación como de las tasas de interés.