Hazte la fama y échate a dormir

Hazte la fama y échate a dormir

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Por Alejo Rodriguez Román

 

 

Al lector ansioso, como bienvenida, le brindaremos las conclusiones de este artículo:

  • El BCRA es mitómano.
  • La inflación en 2017 tiene probabilidad cercana a cero de ser menor a 20%.

Vale aclarar sobre el primer punto que hay un consenso de que el BCRA tiene un excelente equipo, más allá de discrepancias puntuales. Explicaremos por qué observamos que el organismo está equivocado con las metas de inflación y actúa como un mitómano. El REM de Diciembre publicado por esta entidad pronostica 21% de inflación en el GBA para este año. En cambio, la mediana de expectativas de inflación que elabora el CIF-UTDT  se ubica en 25% para 2017. Podríamos señalar, a modo de simplificación, que el REM brinda las expectativas de los profesionales, mientras que el índice de la UTDT muestra la expectativa del ciudadano “común”. He aquí donde observamos que el BCRA actúa como un mitómano (rifando confianza) al proponer una meta de inflación entre 12 y 17%. El año pasado, si bien no regían metas de inflación, el gobierno dio una guía de que no superaría 25%, siendo el número final 15 puntos porcentuales mayor a eso. Como mencionamos, el ciudadano común desconoce que la meta del año pasado fue dada por el gobierno y no por el Banco Central, haciendo que el punto de partida de este último venga con una cuota de escepticismo. Ante esto nos preguntamos, ¿cuál es la necesidad del BCRA de sobre exigirse con una meta que, a priori, parece muy difícil que se cumpla? Esta pregunta será abordada sobre el final.

El segundo punto es que creemos que la inflación será mayor a 20% (Pronóstico: inflación de 23% +/- 2%)  en línea con el ultimo REM:

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El dato relevante que podría determinar la tendencia de este grafico fue el promedio mensual de 1,7% de inflación núcleo en la última mitad de 2016. Según el informe, la inflación núcleo alcanzaría una mediana de 1,5% mensual hasta al menos la mitad del 2017. Ante esto y visto que el gobierno planea continuar con los ajustes en las tarifas de servicios regulados, la estimación del REM nos parece correcta, dando en estos primeros 6 meses un acumulado de 10,2% (21,45% anualizado). En este periodo se va a jugar cuánto será la inflación final de acuerdo a qué ocurra con las paritarias. Suponiendo un crecimiento del PIB mayor a 3%, los sindicatos, sin la presión de que haya despidos, querrán recuperar parte del salario real perdido el último año. El gobierno es el encargado de convencer a todos los actores de que no hay que observar la inflación pasada. Y aquí es donde recalcamos que el “tutor” que debe servir de guía para que converjan todos los sectores hacia la meta de inflación es el BCRA. La muestra de equivocación del organismo la brinda los 4 puntos porcentuales que separan las expectativas del REM y la cota superior (17%) que el organismo propone. Si los profesionales económicos no se alinean con la meta, ¿Cómo lo hará el resto de los agentes que tienen expectativas mucho más altas (25%)? Con el resto nos referimos principalmente a los sindicatos y la presión que ejercerán desde sus bases, entendiendo que salarios e inflación irán de la mano.

Regresando a la pregunta de por qué se sobre exige el Banco Central (actuando como un mitómano) creemos que, con una meta menos ambiciosa (16-20%), este podría llegar a su objetivo (y al del gobierno) al tener no solo las herramientas técnicas, sino también el manejo de las expectativas con una guía más realista. De esta manera podría transformarse en una referencia para pactar salarios en los años siguientes si la meta fuera efectivamente alcanzada. En conclusión, un BCRA más moderado, logrando su objetivo (o teniendo un error mínimo) podría, en un futuro, brindar metas más ambiciosas. Como reza el dicho: “Hazte la fama y échate a dormir…”.