Dólar y carry-trade: inversor amateur Vs. profesional

Dólar y carry-trade: inversor amateur Vs. profesional

Nota publicada originalmente en el newsletter de “Contraeconomía” de Inversor GlobalJuani

por Juan I. Fernández

Agosto y septiembre fueron meses de mucha incertidumbre financiera en el país; de esos momentos en los cuáles queda en evidencia la diferencia de expertise entre los distintos inversores.

El lunes pasado, mientras almorzaba, un cliente me llamó al celular. Su tono de voz revelaba cierta ansiedad. El motivo de la consulta era el cásico: “¿Compro Lebac o dólares?”.

Luego de darle mi respuesta, inmediatamente entendí que una nota como la de hoy iba a resultar oportuna. Además, creo que será útil para analizar la perspectiva del carry trade, tanto desde la óptica del inversor novato, como desde el punto de vista del inversor sofisticado

A partir de ahí, podremos sacar en limpio algunas lecciones para el inversor de acá en adelante.

El inversor amateur y el dólar

Para iniciar el análisis, vamos a tomar a lo ocurrido en el mes de agosto como período testigo. La previa a las PASO fue un momento de incertidumbre política y volatilidad cambiaria de manual, excelente para analizar a detalle cómo se comportaron estos dos grupos.

Mirando el gráfico, podemos apreciar que:

  • Existe una más que lógica correlación entre el tipo de cambio y la demanda de divisas de las personas físicas. Esto no implica que la causalidad solo sea de una vía, sino que es doble: el tipo de cambio sube porque se compran más divisas, pero también se compran más divisas porque sube. Este último es el típico “efecto pánico” o clásico comportamiento conservador del argentino promedio que se ha “quemado con leche” en el pasado.
  • También, se ve la estacionalidad de la demanda de divisas. Durante los primeros meses del año, en ausencia de mayores saltos en el tipo de cambio, el nivel de la demanda de divisas es menor; mientras que el salto en el nivel de la demanda de dólares de los últimos meses está mucho más vinculada a la depreciación.

Pasando en limpio: el ahorrista promedio local se comporta de manera pro-cíclica: a mayor depreciación del tipo de cambio, mayor es la cantidad que demanda de dólares.

Inversor sofisticado, espejo del amateur

Para comparar ambos comportamientos, voy a proceder a mostrar como tradearon el “evento PASO” ambos grupos, todo en el mismo gráfico.

Por un lado, tomé la misma serie que antes (compras netas de divisas de personas físicas) como proxy de demanda de dólares del público amateur local.

Por el otro, tomé el “ingreso de dólares financieros -portafolio- de no residentes”, que claramente corresponde a la venta de dólares de realizada por expertos (principalmente, fondos de inversiones foráneos).

Como se puede ver, ambas series reflejan un comportamiento diametralmente opuesto: mientras que el tipo de cambio se depreciaba, los inversores locales demandaron más dólares. En contraste, los inversores no residentes ingresaron dólares -vendiendo- para apostar al carry-trade, comportándose de manera anti-cíclica.

¿Cómo le fue a cada uno?

Los resultados son categóricos. Dado que las estrategias fueron diametralmente opuestas, y el mercado efectivamente se movió bastante, lógicamente sólo uno de los dos grupos pudo haberse coronado “ganador”.

Ese grupo, y de manera esperable, es el de los inversores más experimentados. En este caso, el de los no residentes, que ingresaron sus dólares en el momento más picante del mercado de cambios, apostando a la caída del dólar, interpretando que había un precio demasiado elevado previo a las PASO.

El que en agosto vendió sus dólares para invertir en Lebac, durante septiembre se estaría llevando casi un 5% de ganancia en moneda dura, que consiste en más de 2 puntos de tasa, sumado a otros más de 2 puntos de apreciación del peso frente al dólar.

O sea que, en un momento de elevada incertidumbre y fuerte demanda de dólares, resultó que fue negocio venderlos y apostar al peso.

Finalmente, podemos decir que tradear con una estrategia anti-cíclica en eventos de elevada incertidumbre termina dejando ganancias formidables. Tengamos en cuenta que esta ganancia de 4,7% en dólares en poco más de 1 mes equivale al rendimiento anual de un Bonar 24 (AY24), un bono del tramo medio de la curva soberana. Un número notable.

Por eso, la próxima vez no te dejes amedrentar por el constante bombardeo televisivo cuando el dólar muestra una escapada. En esos momentos es donde, como inversor, uno debe tener la cabeza más fría, para operar en contra del mercado, como lo hacen los expertos.

Los resultados están a la vista.

Hasta la próxima,