Toma de ganancias y rebote técnico: ¿Qué pasa con el Merval?

Toma de ganancias y rebote técnico: ¿Qué pasa con el Merval?

Nota publicada originalmente en el newsletter de “Contraeconomía” de Inversor Global por Juan I. Fernández. Juani

 

Durante la última semana, el Merval sufrió jornadas de altísima volatilidad. En esta nota vamos a repasar los hechos y analizar las perspectivas hacia fin de año.

Esta semana se acumularon bajas notables en algunas acciones que cotizan en la Bolsa de Comercio y de las cuáles, todavía, no se han recuperado totalmente.

¿Por qué digo “notable”? Porque se registraron caídas de hasta 10,5% el 8 de noviembre, y el Merval llegó a su mínimo de 25.394 puntos el martes 14, luego de haber bajar 4,7%. Fue el peor descenso en 5 meses.

Causas

Esta sucesión de caídas, e incluso el rebote posterior, tuvieron causas muy claras, vayamos una a una.

Licitación de LEBAC: tasas irresistibles. Como probablemente hasta “Doña Rosa” ya sepa a esta altura, en la última licitación, Sturzenegger elevó las tasas de las LEBAC en más de 200 puntos básicos, llevando la del tramo más corto de la curva a la friolera de 28,75%.

Así, la autoridad monetaria convalidó en el mercado primario lo que ya el mercado había descontado en la plaza secundaria días atrás, luego de los anuncios de la reforma tributaria.

Tal como te contamos en esta nota, al menos el impuesto a la renta obtenida vía LEBAC, se terminará pagando desde el BCRA. La traslación del impuesto, en términos de facto fue cuasi-perfecta.

Más allá de esto -y para no desviarme del foco de la nota- hubo un fuerte impacto en el mercado accionarioEl tremendo salto de la tasa ha implicado que muchos fondos e inversionistas minoristas terminaran desarmando posiciones en otros papeles de renta fija e incluso acciones, dado que estas “supertasas” ya alcanzan prácticamente un 10% en términos reales, si se tiene en cuenta la inflación esperada a 12 meses vista.

Así, buena parte del golpe al Merval se debe al “crowding out” provocado por el sector público. En criollo: a la “chupada de fondos” del BCRA, dado el tremendo atractivo de la tasa, lo que implicó menos fondos en otros lugares.

Incertidumbre en torno a USA y selloff de emergentes. Hace poco más de una semana, también tuvo lugar una serie de episodios en los mercados internacionales que inyectaron algo más de incertidumbre, contribuyendo al espíritu agorero del mercado accionario local:

  • por un lado, hubo caídas en el precio del crudo, que arrastraron papeles como Petrobras y Tenaris, independientemente del resto de los factores;
  • por otro lado, durante la última semana ha habido un selloff de papeles de países emergentes. En criollo: una destacable venta de bonos de países como el nuestro, lo cual golpeó el precio de nuestros bonos en los mercados internacionales, y por ende, aumentó el riesgo país local.

Es importante destacar que este selloff fue el más importante desde la victoria de Trump, a fines de 2016.

Esto marca una mayor aversión al riesgo, y por lo tanto también ha contribuido a este derrotero bajista del Merval.

Caída “técnica” tras máximos post-elecciones. Otro factor relevante fue que, entre mediados de agosto y fines de octubre, triunfo electoral mediante, el MERVAL había tenido un más que formidable salto del 30%, acumulando un alza de casi el 65% hasta ese momento en lo que iba del año, más de 45 puntos porcentuales por encima de la inflación.

O sea, ya de por sí, estábamos parados en un momento “de manual” para tomar ganancias.

Menor atractivo por potencial impacto de la extensión del impuesto a la renta financiera. Al contexto descripto en los párrafos anteriores, también cabe agregar el menor atractivo de los papeles de renta variable locales tras darse a conocer la inminente reforma tributaria.

Este proyecto ha sido interpretado como una mala señal por los mercados, dado que va ortogonalmente en contra del discurso oficialista, que pretendía desarrollar el mercado de capitales local. O sea, estarían “borrando con el codo lo que intentaron escribir con la mano”. Una señal polémica para los que apostaron, apuestan y tenían pensado apostar a este modelo.

Además, en términos concretos y más allá de “las señales”, la medida impactaría en los balances de los activos locales. Esto constituye un desincentivo a los depósitos a plazo fijo por parte de personas físicas, golpeando -por ejemplo- las expectativas de los flujos futuros de los bancos, afectando su cotización teórica.

Rebote técnico

En el peor momento del mercado, cuando el sentimiento pesimista reinaba en la plaza local, los alfiles Morgan Stanley y JP Morgan aparecieron como dos salvavidas. Con unos simples “statements” o declaraciones en formato PDF lograron apuntalar el rebote técnico, la tan ansiada luz al final del camino.

En esas declaraciones, ambas instituciones recomendaron posicionarse en activos argentinos, principalmente porque, dada la caída, había una seria “oportunidad de compra”.

Esto, junto con la firma del “pacto fiscal” con gobernadores provinciales del jueves, y el momentum técnico, apuntalaron el rebote, que devolvió al Merval hacia niveles de los 27.200 puntos a media jornada del viernes. Lejos de los más de 28.000 puntos, pero también bastante más arriba del piso de los últimos días.

Hacia adelante

El mercado se encuentra bastante más cauteloso que hace unas semanas, mientras que el atractivo de las “súper tasas” de las LEBAC ha llegado para quedarse por al menos 2 meses más.

En ese contexto, habría algo de recorrido para el Merval, recuperando algo más del terreno perdido, pero el escenario más probable es de una lateralización que podría durar varias semanas o tal vez algunos meses, una vez recuperados los 28.000 puntos.

Por esto, entrar ahora sería “entrar a mitad de camino”. Mejor LEBAC, que hoy por hoy, matan todo.